Nuevo descubrimiento antienvejecimiento: Esta vitamina podría ralentizar la velocidad del envejecimiento
Tiempo de liberación:
2025-02-21
Nuevo descubrimiento antienvejecimiento: Esta vitamina podría ralentizar la velocidad del envejecimiento
Sabemos que la vitamina D ayuda a regular los niveles de calcio y fosfato en el cuerpo, siendo un nutriente esencial para mantener la salud de huesos, dientes y músculos. Recientemente, se han descubierto nuevas funciones de esta vitamina.
En febrero de 2025, un equipo de investigación suizo publicó en Aging un estudio que revela que la combinación de omega-3, vitamina D y entrenamiento de fuerza en adultos mayores puede reducir la velocidad del reloj epigenético del envejecimiento biológico. El ensayo clínico incluyó a 777 participantes mayores durante tres años, quienes consumieron diariamente 2000 UI de vitamina D, 1 gramo de omega-3 y realizaron tres sesiones semanales de 30 minutos de ejercicio en casa (de forma individual o combinada).

Fuente: Nature
Este no es el primer hallazgo sobre el papel antienvejecimiento de la vitamina D. En 2024, un estudio de la Universidad Médica Capital (China) demostró que niveles altos de 25-(OH)D y la actividad física se asociaban con menor riesgo de envejecimiento biológico, especialmente en adultos jóvenes o de mediana edad. El 25-(OH)D, principal metabolito circulante de la vitamina D, refleja su síntesis cutánea e ingesta dietética.
Otro estudio de 2024 en Aging, titulado The anti-aging effect of vitamin D and vitamin D receptor in Drosophila midgut, utilizó un modelo de envejecimiento en células madre intestinales de moscas. Los resultados mostraron que la supresión del receptor de vitamina D (VDR) provocaba proliferación de células madre, muerte celular y envejecimiento, mientras que la suplementación con vitamina D reducía estos efectos, evidenciando su acción protectora.
La vitamina D actúa a través de múltiples vías: regulación inmunológica, antiinflamación, protección del ADN y mejora de la función mitocondrial.
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Vitamina D y sistema inmunológico
Se ha descubierto que una cantidad adecuada de vitamina D reduce el riesgo de enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple y, por lo tanto, la vitamina D tiene importantes funciones inmunomoduladoras. La vitamina D fortalece la primera línea de defensa del huésped, lo cual es particularmente importante durante el envejecimiento, cuando el riesgo de infección es mayor. La mayoría de las células inmunitarias, incluidas las células T y B, las células dendríticas, los macrófagos y los monocitos, expresan VDR y responden a la vitamina D mediante una regulación fina de la señalización celular, la activación de vías y la producción de moléculas, con efectos significativos sobre las respuestas inmunitarias.
Un artículo titulado "Vitamina D y envejecimiento: papel central de la inmunocompetencia" publicado en la revista Nutrients en 2024 señaló que la respuesta específica de un individuo a la vitamina D está relacionada con la inmunidad humana, que se logra a través de la función de programación epigenética del VDR y su ligando calcitriol en la hematopoyesis y la periferia. Por lo tanto, las personas con suficiente vitamina D deberían tener una mayor inmunidad que aquellas con insuficientes suplementos de vitamina D. Ese mismo año, la subrevista Science Advances también publicó una investigación sobre la diferenciación anormal de las células epiteliales y el envejecimiento prematuro del timo cuando los ratones carecen de señales de vitamina D. Demostrando una vez más el impacto de la vitamina D en la inmunidad.
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La vitamina D y la inflamación.
La inflamación es un mecanismo evolutivo para proteger contra infecciones y lesiones. Mientras que la inflamación aguda resuelve los patógenos y promueve la curación, la inflamación crónica de bajo grado, denominada "inflamatoria", aumenta con la edad y altera múltiples procesos fisiológicos. La vitamina D contrarresta la inflamación suprimiendo la expresión y señalización de TLR2/4/9, reduciendo las citocinas proinflamatorias (p. ej., TNF-α, IL-6, IL-23) e inhibiendo la quimiotaxis de las células T. Al restaurar el equilibrio de la microbiota intestinal, la suplementación con vitamina D también puede mitigar la disbiosis provocada por la inflamación.
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La vitamina D y la inestabilidad genómica
La vitamina D muestra potencial para mantener la integridad del ADN, particularmente en condiciones como la diabetes tipo 2 y el cáncer. Los estudios sugieren que reduce el daño oxidativo del ADN y modula el envejecimiento epigenético al reducir los niveles de metilación, protegiendo así contra la inestabilidad genómica y la senescencia inducida por oncogenes.
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La vitamina D y la función mitocondrial
El envejecimiento afecta la dinámica mitocondrial, lo que provoca hinchazón, reducción del número y producción de energía disfuncional. Las mutaciones del ADN mitocondrial, la acumulación de ROS y la autofagia deteriorada contribuyen a las enfermedades relacionadas con la edad. La deficiencia de vitamina D exacerba la disfunción mitocondrial, mientras que la suplementación mejora la resistencia a la oxidación de proteínas, la prevención de la peroxidación lipídica y la regulación de la señalización de calcio/ROS.
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Vitamina D y elongación de los telómeros.
La interacción vitamina D/VDR retrasa el envejecimiento celular mediante el mantenimiento de los telómeros. Los telómeros, secuencias protectoras de nucleótidos en los extremos de los cromosomas, se acortan con la edad, lo que perjudica la longevidad celular y aumenta los riesgos de enfermedades cardiovasculares, demencia y fragilidad. La evidencia sugiere que la vitamina D preserva la longitud de los telómeros mediante la modulación de la dieta y el estilo de vida.
La vitamina D, una hormona esteroide fundamental para los vertebrados, se obtiene mediante la exposición a la luz solar (mediante la conversión de 7-deshidrocolesterol), alimentos enriquecidos y suplementos. A pesar de su disponibilidad, la deficiencia sigue siendo un problema de salud pública mundial, especialmente entre las personas mayores, cuya piel sintetiza la vitamina D de manera menos eficiente. Por tanto, la suplementación es vital para un envejecimiento saludable.
Después del procesamiento hepático, la vitamina D se convierte en calcitriol, su forma activa, que regula la homeostasis del fosfato de calcio mediante la unión a VDR. Garantizar niveles adecuados de vitamina D (a través de la luz solar, la dieta o suplementos) es un enfoque estratégico para promover la longevidad y mitigar el deterioro relacionado con la edad.
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